Fútbol

'El Bolillo' no quiere estatua

  • Hasta las 5:00 de la madrugada los jugadores se pasearon por la ciudad. Foto: Miguel Cavalli
  • “El Bolillo” Gómez y Román Torres se buscaron al final del partido y así lo celebraron. Foto: Román Dibulet
Panamá:

La alegría de los panameños es más grande que cualquier cosa”, fueron las palabras iniciales de Hernán Darío “el Bolillo” Gómez en una atípica rueda de prensa en la que solo estuvo Mi Diario, mientras había éxtasis total en la cancha y las gradas del “Rommel”.

“El Bolillo” aseguró que ya no quiere la estatua, y desea que “cuando me retire, digan que era bueno”.

El DT no se aguantó y descargó contra la prensa al decir que “son personas que no valoran” y que al final “no pudieron conmigo”.

Sobre la posibilidad de que la selección de Estados Unidos perdiera en Puerto España, Gómez declaró que “los muchachos sí creían”, pero  él no por “la forma que vi a Estados Unidos, dije que eran invencibles”.

Finalmente, en lo espontáneo de la entrevista, el Bolillo rompió en llanto cuando aparecieron su pequeño nieto y el resto de su familia.

Román
Por su parte, el capitán Román Torres, héroe de la noche con el gol de la victoria ante Costa Rica,  declaró que es trabajo de todos:    “Luchamos hasta lo último, nunca perdimos la fe y Dios nos recompensó”.

Sobre el gol, narró que al ver el minuto 86 “dije me tengo que  ir para adelante”, luego nunca dudó que Luis Tejada iba a  peinar esa pelota, que luego con velocidad y fuerza ganó para fusilar a Patrick Pemberton.

Penedo
“Han sido 13 años luchando por esto y al fin lo hemos conseguido”, fue lo que comentó  el portero Jaime Penedo.

“Un mundial era lo que tenía pendiente con mi país, pues a nivel de clubes me ha ido bien y hoy cumplimos ese anhelo”, acotó el portero.

‘Negrito’
Por su parte, Alberto “Negrito” Quintero alabó el trabajo que a lo largo de los años  han hecho los más veteranos.

 “Nos dejan sacrificio  y ahora nos toca seguir luchando para ir a más mundiales”, señaló.

Añadió que ahora le tocará aprender algo en idioma  ruso para al menos decir hola o aprender a pedir arroz.

Quintero habló también  de la charla en el camerino al  final  del primer tiempo. “El profe nos apretó. Sabía que ya habíamos llorado de tristeza y había que cambiar la historia y se logró”, alegó el jugador.

Texto por: Guillermo Pineda y Claudio Pino / Mi Diario